Evolución del sector cooperativo entre los Años Internacionales de las Cooperativas 2012-2025

En un mundo atravesado por crisis múltiples y persistentes desigualdades, las cooperativas han demostrado ser una forma organizativa resiliente, democrática y centrada en las personas. En este marco, las Naciones Unidas han reconocido en dos momentos clave —el año 2012 y el 2025— el papel fundamental del cooperativismo en la construcción de un desarrollo sostenible e inclusivo, declarando ambos como Años Internacionales de las Cooperativas. Estas conmemoraciones no solo han contribuido a visibilizar el aporte histórico del sector, sino que también han impulsado agendas transformadoras que lo proyectan como un actor clave para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Esta publicación reúne una serie de estudios que analizan la evolución del movimiento cooperativo en las Américas entre estos dos hitos. A través de investigaciones que abordan experiencias nacionales de Argentina, Brasil, Chile, México y Paraguay, se pone de relieve la relación entre el desarrollo institucional del sector, en términos legales, regulatorios, financieros y organizativos, y su capacidad para contribuir a la inclusión productiva y financiera, la equidad territorial, el trabajo decente y la sostenibilidad económica y social.
Los trabajos aquí reunidos en el capítulo 1 invitan a reflexionar sobre los avances logrados, los desafíos persistentes y las oportunidades futuras. En Argentina, se examina la transformación del cooperativismo de ahorro y crédito, con una perspectiva de largo plazo. En Brasil, el análisis de 115 avances regulatorios desde 2012 permite comprender cómo el entorno legal puede convertirse en un motor de expansión del cooperativismo. En Chile y México, los estudios revelan tensiones entre marcos normativos y el reconocimiento pleno de la identidad cooperativa. Finalmente, el caso de Paraguay destaca la importancia de contar con regulaciones claras y políticas públicas inclusivas para asegurar el impacto social del sector.
Además del análisis institucional y normativo, esta obra incorpora contribuciones que dan cuenta de dinámicas emergentes, nuevas prácticas socioproductivas e innovaciones en el campo de la Economía Social Solidaria, que fortalecen el horizonte transformador del cooperativismo, en el capítulo 2. Se exploran aquí experiencias concretas de inclusión de mujeres en órganos de gobierno de cooperativas y mutuales en la provincia de Santa Fe, Argentina, así como el papel clave que cumplen en Bancos Comunitarios y Monedas Sociales en Brasil.
También se analiza el proceso de consolidación de la intermediación solidaria como sector con identidad propia, y se presentan metodologías innovadoras de incubación de emprendimientos económicos solidarios con usuarios de servicios de salud mental en Brasil.
El abordaje del impacto de las tecnologías digitales y el uso de Big Data en organizaciones orientadas a la eficiencia productiva revela otra faceta de la transformación en curso, en Argentina. Asimismo, la emergencia de nuevas cooperativas de consumo en Chile, con fuerte orientación colaborativa y crítica, y el papel del Sector Social de la Economía en México, responsable de una gestión territorial significativa y del acceso financiero en comunidades rurales, muestran cómo el cooperativismo se adapta y responde a las necesidades del presente.
Finalmente, un estudio regional sobre cooperativas ambientales documenta experiencias innovadoras en economía circular, energías renovables y gestión de residuos en diversos países de América Latina, aportando evidencias del potencial del modelo cooperativo para enfrentar los desafíos ecológicos y sociales contemporáneos. En conjunto, estas contribuciones fortalecen el diagnóstico compartido sobre el presente del cooperativismo en la región y aportan claves valiosas para proyectar su rol estratégico en la construcción de un futuro más justo, democrático y sostenible.











