12/12/2025

Evolución del sector cooperativo de las Américas entre los años internacionales de las cooperativas 2012-2025

por Paula Arzadun
Responsable de educación, capacitación e investigación en
Cooperativas de las Américas.
Contacto:
Paula.Arzadun@aciamericas.coop

En las Américas, región con una amplia tradición asociativa, la proclamación del 2012 como primer Año Internacional de las Cooperativas (AIC) impulsó avances en políticas públicas, marcos regulatorios, innovación organizativa y articulación con la agenda global del desarrollo sostenible. Con el AIC 2025, la región –atravesada por desigualdades persistentes, cambios en el mundo del trabajo, crisis socioambientales y acelerada digitalización– ha presentado un panorama renovado para el cooperativismo.

Este texto sintetiza la evolución entre ambos AIC a partir de la reciente publicación de Cooperativas de las Américas (2025) y de los aportes recibidos en la convocatoria regional, ofreciendo una mirada que, sin pretender exhaustividad en términos de iniciativas y estudios existentes, permite identificar tendencias comunes en políticas públicas, marcos normativos y nuevas iniciativas socioeconómicas en la región.

Reconocimiento institucional, marcos normativos y políticas públicas

El cooperativismo de la región ha ganado un reconocimiento creciente como actor estratégico del desarrollo. Diversos Estados actualizaron sus políticas públicas para incorporar explícitamente a las cooperativas en áreas como el empleo decente, el desarrollo territorial y la inclusión social.

Entre 2012 y 2025 se observa una evolución normativa que avanza del reconocimiento general hacia la incorporación de estándares concretos de buen gobierno, transparencia, equidad de género, participación juvenil, intercooperación y articulación territorial. El desafío ya no es únicamente contar con leyes cooperativas, sino asegurar su implementación, fiscalización y adaptación a nuevos contextos.

En varios países se avanzó en armonizar las normativas cooperativas con regulaciones sectoriales, especialmente en cooperativas financieras, agropecuarias, de servicios y de trabajo, lo cual fortaleció la legitimidad del modelo, aunque también implicó mayores exigencias de gobernanza. Sin embargo, la heterogeneidad regional persiste: mientras algunas jurisdicciones modernizaron sus marcos regulatorios, otras continúan operando con legislaciones antiguas que no responden a los desafíos contemporáneos. Estos contrastes son coherentes con hallazgos previos (CEPAL, 2022), que destacan tanto la diversidad institucional existente en la región como los desafíos en la actualización y aplicación efectiva de las normativas cooperativas.

Nuevas formas asociativas e innovación

Entre 2012 y 2025 se registra un impulso a nuevas formas asociativas e innovaciones dentro del movimiento cooperativo en las Américas. La publicación destaca experiencias integradas basadas en alianzas intercooperativas, redes multiactorales y modelos que articulan diversos sectores y escalas, junto con iniciativas en cuidado, empleo juvenil, innovación social y consumo responsable.

Esta diversificación responde a transformaciones socioeconómicas (globalización, digitalización, cambios en las cadenas de valor) y al reconocimiento de la resiliencia del modelo cooperativo, aunque trae consigo desafíos de profesionalización, acceso a mercados, capital de riesgo y actualización tecnológica.

En paralelo, el cooperativismo consolidó su presencia en sectores estratégicos como agroindustria, inclusión financiera, transición energética, vivienda social, economía del cuidado y servicios esenciales. Su aporte a la integración de comunidades vulnerables y a modelos productivos innovadores reforzó su rol como actor del desarrollo territorial, del empleo decente y de la soberanía alimentaria en las Américas.

Principales retos y barreras persistentes

Pese a los avances, los trabajos dan cuenta de desafíos que condicionan el desarrollo del sector:

• Desigualdades en materia normativa y de políticas públicas: los ritmos dispares dificultan la construcción de agendas regionales integradas.
• Financiamiento y acceso a mercados: continúan las dificultades para acceder a capital de riesgo, instrumentos financieros especializados y plataformas para insertarse en cadenas de valor.
• Inclusión de poblaciones históricamente excluidas: aunque hay avances (p.e: participación de mujeres, jóvenes, pueblos originarios) persisten brechas en liderazgo, acceso a recursos y visibilidad.
• Profesionalización y gobernanza democrática: la consolidación del sector requiere fortalecer capacidades técnicas, promover la formación y la educación cooperativa, renovar liderazgos y adaptar los modelos de gobernanza a entornos complejos.
• Transformación digital: las cooperativas enfrentan el desafío de adaptarse a tecnologías emergentes sin agravar brechas internas, desarrollando capacidades inclusivas para la gestión y la relación con sus grupos de interés.

Superar estas barreras exige marcos normativos adecuados, pero también una cultura cooperativa capaz de vincularse activamente con agendas locales, nacionales, regionales y multilaterales.

Proyecciones hacia la próxima década

La evolución reciente muestra una consolidación estructural y una creciente diversidad organizativa. Mirando hacia la próxima década, la publicación identifica varias líneas estratégicas:

• Articulación con agendas globales: profundizar la vinculación con iniciativas que promuevan igualdad, trabajo decente, desarrollo territorial, transición ecológica, innovación sostenible.
• Educación cooperativa y gobernanza: sostener procesos formativos e investigativos que aseguren evolución basada en evidencia.
• Equidad de género, juventud e inclusión: consolidar estructuras más diversas y democráticas.
• Intercooperación regional e internacional: fortalecer la presencia institucional y la capacidad de incidencia del cooperativismo de las Américas.
• Transformación digital e innovación social: integrar nuevas tecnologías preservando los principios cooperativos y promoviendo soluciones de impacto socioeconómico.

Corolario

El período 2012–2025 marca una transición desde el reconocimiento hacia la consolidación del cooperativismo en las Américas. A partir del impulso del AIC 2012, el sector avanzó en políticas públicas, modernización normativa, diversificación asociativa y ampliación de su presencia en sectores estratégicos. Con el AIC 2025, el cooperativismo tiene la oportunidad de consolidarse como un referente de innovación social, justicia económica y sostenibilidad. La publicación de Cooperativas de las Américas documenta parte de esta evolución y propone una agenda orientada a fortalecer el rol transformador del cooperativismo en la próxima década.

Aunque persisten desafíos relevantes, el sector atraviesa uno de los momentos de mayor madurez y potencial de su historia, posicionado para profundizar su incidencia y su contribución al desarrollo sostenible. Su misión es clara: abrir caminos donde otros ven límites, fortalecer territorios y garantizar que la prosperidad sea compartida. Un movimiento nacido para democratizar la economía está llamado a escribir un capítulo decisivo del desarrollo sostenible… sin dejar a nadie atrás.

Referencias

Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) (2022). Instituciones y políticas públicas para el desarrollo cooperativo en América Latina. Naciones Unidas. https://www.cepal.org/es/publicaciones/47664-instituciones-politicas-publicas-desarrollo-cooperativo-america-latina

Cooperativas de las Américas (2025). Evolución del sector cooperativo entre los Años Internacionales de las Cooperativas 2012–2025: Políticas públicas, normativas, nuevas formas asociativas e iniciativas socioeconómicas. Cooperativas de las Américas. https://aciamericas.coop/wp-content/uploads/2025/09/Libro-Cooperativa-Las-Americas-Espanol-Completo.pdf

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