El cooperativismo en Paraguay entre 2012 y 2025. Notas para la esperanza
Por Zulema Nacimiento-Coronel
Universidad de Huelva, España
Contacto: zulema@uhu.es
En el primer Año Internacional de las Cooperativas, el sector cooperativo estaba compuesto por un total de 450 entidades con una membresía que alcanzó 1,41 millones de personas, equivalente al 21% de la población nacional y al 46% de la población económicamente activa (PEA). Desde una perspectiva sectorial, el sector financiero de ahorro y crédito concentró el 73% de las organizaciones, seguidas por aquellas dedicadas a las actividades productivas y de servicios. La composición societaria por sexo era casi igualitaria (51% hombres, 49% mujeres).
Desde la perspectiva estratégica, el sector cooperativo no solo evidenciaba importantes fortalezas (amplia base social, contribución al producto interior bruto (PIB) del 13% y la alta confianza ciudadana), sino que también afrontaba oportunidades relevantes, entre las que destacaban la creciente demanda de inclusión financiera y la incorporación de tecnologías emergentes. En el lado de las debilidades destacan la concentración en servicios financieros, baja diversificación productiva, desigualdad en la gobernanza y dependencia de ahorros internos. Las amenazas incluían la competencia del sistema financiero tradicional, vulnerabilidad ante crisis externas y baja competitividad nacional. Con base en ello, el sector debía afrontar desafíos estratégicos para consolidar su papel en la economía y la sociedad. Entre ellos, fortalecer la educación cooperativa y la profesionalización de dirigentes, promover la democracia participativa con mayor inclusión de mujeres y jóvenes, diversificar actividades económicas, movilizar recursos financieros mediante instrumentos innovadores y mejorar la integración interna y externa. Asimismo, se requería impulsar proyectos de alto impacto social y económico, garantizar la transparencia y fomentar la innovación tecnológica (CONPACOOP, 2012).
Desde este momento hasta la actualidad, es necesario destacar algunos elementos para entender la situación actual de cooperativismo paraguayo. Desde una perspectiva global, se crea en 2013 el Observatorio del Sector Cooperativo Paraguayo como espacio permanente dentro de CONPACOOP para la observación estadística, investigación y difusión de la situación del sector cooperativo paraguayo. En cuanto a la participación femenina en las cooperativas, en 2017 un informe del Comité Nacional de Mujeres Cooperativistas de CONPACOOP revelaba más socias mujeres (52%) que socios (48%), aunque solo el 22% de mujeres era presidente del Consejo de Administración en las cooperativas asociadas (CONPACOOP, 2017). En 2016, el foco en el desarrollo cooperativo se concentró en la educación cooperativa con la creación del Sistema Nacional de Educación Cooperativa (SEN) que inició su actividad en 2017 y consolidó acciones directas e indirectas que beneficiaron a más de 40.000 personas, con predominio femenino (61%). Se incrementó la formación de dirigentes y funcionarios de cooperativas, mostrando avances hacia la profesionalización y la inclusión, aunque se mantenía el reto de reducir brechas y ampliar la cobertura.
Los últimos datos del sector cuantifican en 651 entidades cooperativas de base activas lo que supone 32,2% de la población está asociada a una cooperativa, elevándose a 64,4% cuando se considera la PEA. Entre 2012 y 2023 se evidencia un incremento de más de 11% con relación a la población total y del 18,4% con respecto a la PEA. Considerando el volumen de activos, el 72,81% son cooperativas pequeñas, denominadas como C, siendo el porcentaje restante compartido por la grandes y medianas, clases A y B, respectivamente (INCOOP, 2025; CONPACOOP, 2023a).
En el aspecto legal, lo más relevante fue la inclusión de la educación cooperativa en el sistema educativo, abarcando desde la educación primaria hasta la secundaria a partir de la promulgación de la Ley 6999/2022, en cumplimiento del artículo 113 de la Constitución de 1992, sobre el fomento de las cooperativas como instrumento de desarrollo nacional.
Desde la perspectiva sectorial, casi el 65% pertenece al segmento de ahorro y crédito. Un estudio realizado en 2017 sobre las más grandes, tipo A con activos superiores a los 50.000 millones de guaraníes, que supone un 13% del sector muestran una calificación de competitividad media en liquidez y productividad, media con fortalezas en fondeo y debilidades en capitalización y relación coste-ingresos. Estos resultados subrayaron la necesidad de mejorar productividad, rentabilidad y eficiencia operativa para sostener el crecimiento del sector. Entre 2018 y 2020, los activos crecieron 11%, los ahorros 12% y los créditos 8%, aunque con menor dinamismo en el último año. La cartera de créditos representó el 72% de los activos, la rentabilidad se mantuvo. Estos datos evidenciaron resiliencia, pero también la necesidad de fortalecer la capitalización y eficiencia.
En 2020, la pandemia impactó severamente en el sector con aumentos de morosidad, disminución de créditos y ahorros, y deterioro de resultados. Las cooperativas implementaron medidas financieras como reestructuración de cuotas, suspensión de intereses y créditos de emergencia. Paralelamente, se impulsaron campañas solidarias que recaudaron millones para alimentos y artículos de limpieza, beneficiando a familias vulnerables. Estas acciones reflejaron la vigencia de los principios cooperativos de ayuda mutua y compromiso comunitario. La respuesta solidaria se intensificó con iniciativas innovadoras: cajeros móviles para evitar contagios, microcréditos para emprendimientos gastronómicos y convenios para mejorar viviendas; sumándose donaciones de insumos hospitalarios y ollas populares, consolidando al cooperativismo como actor social clave en tiempos de crisis.
Los últimos datos disponibles para el año 2022, muestran una cartera sólida de las 51 cooperativas de ahorro y crédito con 92% de créditos al día y predominio del corto plazo, reflejando estabilidad tras la pandemia. El estudio de competitividad reveló que 72% de las cooperativas tuvo competitividad media, destacando el fondeo como fortaleza (86% con nivel alto), mientras que rentabilidad y costes versus ingresos fueron los indicadores más débiles, con más del 59% en nivel bajo. Las cooperativas tipo A crecieron 4% en activos, 9% en créditos (frente al 14% de los bancos) y 2% en ahorros, con beneficios aumentando solo 3% (CONPACOOP, 2023b)
En conclusión, entre 2012-2025 el cooperativismo paraguayo se ha consolidado como un actor esencial para el desarrollo inclusivo del país, aportando confianza, participación y dinamismo económico. Su sostenibilidad dependía de avanzar en la superación de sus debilidades y en la adaptación a un entorno en transformación. Como se ha visto, esto se ha conseguido en ciertos aspectos. Aun así, continúa fortaleciendo su papel como instrumento principal de inclusión financiera, solidaridad y cohesión social.
Referencias
CONPACOOP. (2012). Situación del cooperativismo Paraguay. Censo Nacional Cooperativo 2012. CONPACOOP. https://web.conpacoop.coop.py/wp-content/uploads/2021/11/Senso-Naciona-coop.png
CONPACOOP. (2017). Cifras que impactan. Mujeres y varones en las cooperativas socias de CONPACOOP. CONPACOOP. https://web.conpacoop.coop.py/?page_id=2513
CONPACOOP. (2023a). Características generales del sector cooperativo paraguayo. Boletín Estadístico, 67. https://web.conpacoop.coop.py/wp-content/uploads/2023/11/Boletin-N°67_-Caracteristicas-Generales-del-Sector-Cooperativo-Paraguayo-1.pdf
CONPACOOP. (2023b). Estudio de competitividad. Boletín Estadístico, 68. https://web.conpacoop.coop.py/wp-content/uploads/2023/11/Boletin-N°68_-Competitividad-diciembre-2022.pdf
INCOOP. (2025). Informe de cantidad de socios y cantidad de cooperativas en el Paraguay – año 2023. https://www.incoop.gov.py/wp-content/uploads/2025/03/CANTIDAD-DE-SOCIOS-y-COOP_2023.pdf











